EL CESE DEL CONTRATO LABORAL

EXTINCION LABORAL, VOLUNTAD DEL TRABAJADOR.

 

Dentro de las distintas formas de rescindir un contrato laboral se ha de recordar que el Estatuto de los Trabajadores y distintas sentencias nos recuerdan que no siempre es el empleador el único que puede rescindir el contrato, si bien es conocido por todos que cualquier trabajador puede “marchar” de su trabajo, existen otras alternativas en la que es el mismo trabajador el que “se despide” con derecho a cobrar una indemnización y a solicitar la prestación de desempleo.

Estas causas las encontramos recogidas en el art. 50 del Estatuto de los Trabajadores siendo: modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, la falta de pago o retrasos continuados  en el abono del salario pactado y cualquier otro incumplimiento grava de las obligaciones contractuales del empresario.

Las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, enumeradas en el art. 41 del Estatuto, que afecten a la jornada, horario i distribución del tiempo de trabajo, régimen de trabajo por turnos, sistema de trabajo y rendimiento y modificación de funciones (art. 39 ET) serán motivo suficiente para que en los supuestos en que el trabajador resultase perjudicado por la modificación sustancial tendrá derecho a rescindir su contrato y percibir una indemnización, sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 50 de la misma norma.

La jurisprudencia ha manifestado en varias sentencias que las modificaciones, para poder acogerse al citado articulo 41, tendrán que ser graves, que afecte a lo pactado de forma esencial y ha de frustrar las aspiraciones o expectativas legitimas del trabajador y que la modificación vaya en perjuicio de su formación profesional o en menosprecio de su dignidad. Han de suceder las dos circunstancias para poder rescindir el contrato, si solo se da una de ellas podría dar lugar a la modificación pero no a la extinción del contrato.

En lo que se refiere a la falta de pago o retrasos continuados en el abono de las percepciones del salario pactado, el salario es uno de los derechos básicos reconocidos y su pago ha de ser puntual. El art. 29 del Estatuto establece “….. el periodo de tiempo a que se refiere el abono de las retribuciones periódicas y regulares no podrá exceder de un mes….” dejando a las partes la libertad de pactar el lugar y el tiempo de pago, fijando este tiempo en no más de un mes, como se ha mencionado. En caso de retrasos en el pago es posible reclamar intereses por mora, pudiendo llegar al 10% del importe de la deuda.

Queda una tercera causa, el incumplimiento grave del empresario, causa abierta donde pueden entrar múltiples variantes limitando el abanico de posibilidades los referentes a los realizados por fuerza mayor, o que estén relacionados, y que imposibiliten  la prestación.

Hemos visto de forma rápida que no solo el empresario puede rescindir la relación laboral, el trabajador también podrá hacerlo en aquellos casos en que el empleador realice modificaciones no contempladas como justificadas o que afecten a la progresión laboral del trabajador menoscabando su dignidad.

Un ultimo e importante apunte, para poder tramitar la rescisión laboral se tendrá que instar un proceso laboral y, hasta que no exista sentencia, el trabajador no podrá dejar de realizar las tareas encomendadas por el empleador.

Como siempre, la recomendación es asesorarse convenientemente antes de empezar un trámite de estas características para evitar posibles errores.

 

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