SEPARACION MATRIMONIAL, LOS ALIMENTOS

PRECARIEDAD LABORAL Y ABONO DE ALIMENTOS A LOS HIJOS.

Muchas son las personas que separadas o divorciadas y con la actual crisis se han quedado en dique seco laboral y con sentencias a sus espaldas que recitan el pago de manutenciones a favor de los hijos, la suma de todos estos componentes nos llevan a pensar que, si no puedo afrontar los gastos más básicos, como puedo cumplir con una sentencia que obliga al pago de unas mensualidades y gastos extraordinarios y además vivir dignamente?

El primer paso que debemos llevar a cabo, en función de la mensualidad que se tenga que abonar, es reducir ésta, modificar el convenio regulador o la sentencia para adaptar la cuantía a la nueva situación, nunca dejar de pagar esta obligación ya que se pueden llevar a cabo acciones legales para cumplir con la sentencia, resultando mucho peor que el simple pago de la “cuota” mensual.

No debemos olvidar que los padres deben restar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio durante su minoría de edad, y en los demás casos que legalmente proceda, siendo esta obligación una de las de mayor contenido ético de nuestro ordenamiento jurídico, alcanzando rango constitucional como taxativamente establece el art. 39.3 CE, esta obligación es uno de los contenidos ineludibles de la patria potestad, mientras el hijo sea menor de edad la obligación alimentaria existe incondicionalmente, sin que pueda declararse su cesación. Esta obligación será efectiva durante la minoría de edad del hijo y, aunque mayores de edad, en tanto no alcancen la suficiencia económica y continúen en el núcleo familiar, según rezan numerosas sentencias.

 Otras sentencias citan  que incluso en supuestos de dificultades económicas del obligado, por situaciones de desempleo o privación de libertad, éste deberá satisfacer prestaciones alimenticias en favor de sus hijos y que es deber del alimentante de responder de la deuda alimenticia con sus bienes presentes y futuros, en base a la responsabilidad patrimonial universal del art. 1911 del Código Civil.

Por todo lo dicho, conviene tener presente la verdadera situación económica del alimentante en cada momento para que, cuando llegue el caso, solicitar con la suficiente antelación el cambio de medidas en referencia a las prestaciones por alimentos que se tengan que abonar a los hijos, para así evitar situaciones en las que puedan ejecutarse acciones legales contra el pagador o verse con multitud de problemas a los que ya de por si se pueden tener en el día a día.

Como viene siendo habitual, aconsejamos ponerse en manos de un abogado o experto en este tipo de temas para evitar futuros problemas.

 

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